El vuelo del cuervo negro

Como si se tratara de una obra suya, hoy, un día antes de la toma de posesión de un nuevo presidente que nos trae inquietudes y oscuridad, conmemoramos el nacimiento de uno de los grandes genios de la literatura norteamericana: Edgar Allan Poe. Más allá de su talento literario, su figura se ha proyectado a lo largo del tiempo como exponente de una época. Si lord Byron es el más acabado ejemplo del poeta romántico, Allan Poe es sin duda el narrador. Además, es uno de los padres fundadores de la literatura norteamericana y el maestro indiscutible de la narración breve, que tras él adquiere su madurez literaria.

poe_edgar_allanSu figura personal va unida a la obra. Huérfano con apenas dos años, fue adoptado y recibió la más exquisita educación tanto en su país como en Inglaterra. Como alumno en la universidad de Virginia ya destacaba por su capacidad literaria, y poco después por su afición al juego y al alcohol, con lo que empezó a coquetear con el desastre. Abandonó los estudios y terminó por enrolarse en el ejército para poder salir a flote. Terminó siendo expulsado y empezó a trabajar en exclusiva como periodista y escritor.

Y eso fue el infierno, porque literalmente llegó a pasar hambre. Dando tumbos entre Richmond, Baltimore, Nueva York y Filadelfia, hacia 1838 en esta última ciudad comenzó su periodo más fértil literariamente: de esa época son relatos como “Los crímenes de la rue Morgue”, “El escarabajo de oro”, “El barril de amontillado”,… También es su periodo más estable económicamente, pero terminó bruscamente en 1842, cuando su esposa contrajo tuberculosis. Comenzó entonces una espiral autodestructiva de la que ya no saldría. En 1845 publicó “El cuervo”, poema que le hizo famoso inmediatamente, pero no mejoró su situación financiera, que empeoró definitivamente en 1847, cuando murió su esposa.

Poe falleció en octubre de 1849, y su defunción está envuelta en misterios: residía en Richmond y desapareció durante unas semanas. Reapareció en Baltimore en estado de delirio, le internaron en un hospital y a los pocos días murió, sin que se estableciera la causa. Los informes médicos se perdieron y, para colmo, quien se hizo responsable de recopilar su obra y hacer una edición póstuma fue un rival que ya había destilado bastante aversión hacia Poe en vida. Consiguió, eso sí, hacer un excelente negocio y convertirle en un superventas proyectando una imagen bastante negativa del poeta.

La obra de Poe es recomendable siempre, con especial atención si se está aprendiendo el idioma. Por otra parte, ha creado géneros, como el policíaco, transformado otros, como la literatura fantástica, y su imaginación ha inspirado a creadores de todas clases, sobre todo en el teatro, el cine y la televisión. Ya solo falta que un cuervo negro se pose sobre la tribuna del nuevo presidente…

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